La saturación de las UCIs y una mortalidad descontrolada es el temor que une a políticos, sanitarios y ciudadanos. Además de camas disponibles en Cuidados Intensivos y tecnología, este servicio hospitalario con pacientes en una situación de salud comprometida -por el Covid-19 o por cualquier otro motivo- requiere de profesionales sanitarios suficientes para atender a esas personas. Al déficit estructural de enfermeras en España, muy alejados de la media europea y con ratios bajísimas en algunas CC.AA., se añaden las carencias específicas en los servicios de Cuidados Intensivos. Un estudio llevado a cabo por el Consejo General de Enfermería revela que, en un escenario pesimista de evolución de la pandemia, Andalucía requeriría casi 1.200 enfermeras y nuestro país de cerca de 14.000 enfermeras (13.426) más en las UCIs para poder dar respuesta a una posible ocupación total de las camas disponibles.
Entre las nuevas restricciones y medidas aprobadas por la Junta de Andalucía este domingo para contener la propagación del Covid-19 -articuladas en torno a un Decreto presidencial y varias Órdenes de la Consejería de Salud y Familias que han sido publicadas en el BOJA del 8 de noviembre- se encuentran varias medidas extraordinarias que afectan directamente al colectivo enfermero -junto a otros colectivos sanitarios- adscrito a los centros sanitarios dependientes del Servicio Andaluz de Salud (SAS), en materia de prestación de servicios y movilidad funcional y del personal.
La Mesa de la Profesión Enfermera, integrada por el Consejo General de Enfermería (CGE) y el Sindicato de Enfermería, SATSE, ha trasladado al Ministerio de Sanidad y a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) que autorizar la realización de test rápidos de detección de la Covid-19 en las oficinas privadas de farmacia, como así ha reclamado el Gobierno de la Comunidad de Madrid, supondría una vulneración del actual marco jurídico sanitario, incluyendo hasta doce normas de distinto rango, que pondría en grave riesgo la seguridad y salud de la ciudadanía, por lo que, en caso de realizarse, emprendería todas las acciones legales oportunas a nivel nacional y europeo.
El pasado jueves 29 de octubre, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, participó en una charla en streaming con los hermanos escaladores Iker y Eneko Pou. Durante esta conversación, los interlocutores llegaron a tener un momento de desinhibición machista y retrógrado en el que Fernando Simón y los escaladores Pou tuvieron la siguiente conversación acerca de las enfermeras, en un tono jocoso, sexista y primitivo:
Con el objetivo de que este año, al menos, el 75% de los profesionales sanitarios se inmunicen contra la gripe, el Ministerio de Sanidad ha iniciado una campaña bajo el lema #GripeYomeVacuno para animar a los sanitarios a la inmunización contra esta enfermedad estacional. La Organización Colegial de Enfermería, comprometida con este objetivo, se ha adherido a la campaña y ha lanzado las 10 razones por las que las enfermeras deben vacunarse contra la gripe. A través de mensajes cortos, en boca de una enfermera se irán lanzando día a día distintos motivos por los que es necesario que los sanitarios se inmunicen.
El Boletín Oficial del Estado (BOE) recoge en su edición de hoy la Resolución de 20 de octubre de 2020, de la Dirección General de Salud Pública, por la que se valida la «Guía para la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos sujetos a prescripción médica por parte de las/los enfermeras/os de: Heridas». Es decir, que se da luz verde al primer protocolo de práctica clínica y asistencial que recopila la actuación enfermera en materia de indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos sujetos a prescripción médica, en este caso, en el campo de las heridas.
La Delegación de Córdoba de Solidaridad Enfermera, la ONG creada recientemente por el Consejo General de Enfermería de España, acaba de arrancar esta semana su andadura con la celebración en la sede del Colegio Oficial de Enfermería cordobés de una reunión de coordinación con los primeros voluntarios procedentes de este colectivo profesional de la provincia. El objetivo de Solidaridad Enfermera Córdoba es trabajar con la enfermería y desde la enfermería impulsando todo tipo de iniciativas solidarias “para contribuir a mejorar la salud y la calidad de vida de las personas y de las comunidades, tanto en Córdoba como en países en desarrollo”, como explica la coordinadora de la Delegación provincial de esta ONG, y secretaria del Colegio Oficial de Enfermería de Córdoba, Antonia Ordóñez.